Alberto, supongo que es muy difícil ser mujer hoy en día. Con todo lo que tienen y encima se meten en más berenjenales, intentando convencer al mundo que ellas pueden hacer todo, al igual que los hombre. ¿Para qué queréis compararos con los hombres, almas de cántaros, si sois superiores a ellos desde hace siglos? ¿Simplemente para ganar más?
Las mujeres, entre ellas, son muy competitivas. Entre los hombres hay más colegueo y no ven una competencia eso de "la tengo más grande que tú", "yo aguanto 5 en una noche" o "puedo beber cerveza toda la noche sin emborracharme". Si en un grupo de amigos, alguno suelta cosas así, los demás se alegran por su compañero de juergas, pero si eso pasara en un grupo de amigas, las demás se morirían de envidia y tratarían, por todos los medio, de superar a la amiga presumida.
Ellas mismas se han creado obligaciones que nadie les ha pedido. Que si tienen que estar flacas, con las tetas tiesas y el culo duro, que si deben comer ensaladas a diario y evitar el chocolate, usar productos milagrosos para las arrugas como el "photoshop" en crema, beber más de 2 litros diarios de agua, tener el pelo brillante, sedoso y bien teñido, maquillarse cada día sin parecer cuadros de Picasso, ir perfectamente vestidas y conjuntadas y llevando tacones de vértigo para estilizar aún más lo que ya moldean en el gimnasio, llevar un bolso repleto de potingues y enseres por si acaso, ser madres, esposas, amigas y compañeras y encima, verse, casi obligadas a fijarse la meta de llegar a los puestos más altos en sus puestos de trabajo.
Si hiciéramos un experimento y pusiéramos a una mujer desnuda frente a un espejo, ¿qué diría o pensaría? ¿Y si pusiéramos a un hombre? ¿Crees que los comentarios serían iguales? ¿O cada uno se fijaría en cosas diferentes sin presionarse a sí mismo?
Entiendo que hay mucha desigualdad, en el mundo en el que vivimos, en cuestión de sexos y eso nos convierte en una sociedad con una balanza desequilibrada en cuestión de géneros.
Qué bonito sería el mundo si no estuviéramos separados en hombres y mujeres y se nos tratara a todos como personas iguales. Un mundo donde la igualdad reinara por encima de la competencia, sin necesidad de feministas luchando por sus derechos o machistas destrozando el verdadero significado de ser un hombre.
Hemos llegado a un punto donde da miedo ceder un asiento, abrir la puerta del coche o retirarle la silla en la mesa a una mujer por miedo de que te suelte una fresca. Da miedo soltar un piropo, pero no uno cualquiera y obsceno, no, uno bonito, porque puede pensar que la estás acosando. ¿En serio es necesario? Si lo es, por favor, explicadme el por qué, porque quizás hay algo que yo no veo y me lo estoy perdiendo.
A veces hay que mirar la viga en nuestro ojo y no tanto la paja en el ojo ajeno. Nosotros mismos, bueno, ellas, se quejan del coñazo que es tener que depilarse piernas e ingles, pero si luego ven a una que no está depilada, la ponen a parir. En esta cuestión deberíamos aprender de las francesas...

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