Qué difícil es tratar este tema, querida amiga Pepi, porque al ser uno de ellos puedo tirar piedras sobre mi mismo tejado. No, no va a ser así porque voy a dejar claro que una cosa es un hombre gay y otra un hombre heterosexual. Nosotros, los gays (bueno, no todos), no cumplimos estos cánones que paso a explicarte, casi nunca, a continuación.
No necesitamos a nuestras madres para que nos hagan de comer como ellos. Al revés, nosotros cocinamos para ellas con gusto y con todo el amor del mundo. Deben diferenciar que sus mujeres no son su madres, por eso no pueden pedirle las mismas cosas.
¡Hombres del mundo! El fútbol es sólo fútbol y no se os puede ir la vida en ello. Si vuestro equipo pierde, pues no pasa nada. El año que viene se intenta otra vez pero mientras, se disfruta del partido. De esto, nosotros, los homosexuales, entendemos un montón porque siempre perdemos en nuestra Champions, que es Eurovisión, pero todos los años, aún así, lo vemos con ilusión y esperanzas de que este año podríamos ganar. #Ingenuos...
Los hombres cuando se casan y tienen hijos se ponen celosos de sus propios hijos. Quieren la atención de la madre-esposa y no soportan ver a sus churumbeles cuando la madre les está dando de mamar. ¡Qué básicos son! Nosotros no damos de mamar, al menos así...¡Uy! ¡Qué ordinario!
Se creen dueños y amos del mando a distancia, mean fuera de la taza (por eso yo meo sentado, además de que es bueno para la próstata) y se regodean en sus propios peos bajo las sábanas, porque como huele el peo de uno mismo, no huele ningún otro.
Ellos tampoco saben ser enfermos normales, no. Ellos son los que peor lo pasan, y se comportan cuando tienen un simple resfriado, como si de una enfermedad terminal se tratase.
No saben que la ropa no se lava, se plancha y se guarda sola en el armario o que el papel higiénico no crece solito al lado del water. Además de que deben ver el episodio de "Barrio Sésamo"donde se enseña la diferencia entre el suelo y el cesto de la ropa sucia.
La lavadora es muy sencilla de poner, señores. Aquí mi truquito por si no sabéis inglés: "ON" on-de se enciende y "OFF" off-de se apaga. Por cierto, la vajilla, cristalería y cuberteria no tienen patas para irse solitos al fregadero y mucho menos saben lavarse por sí solos.
Hervir el agua antes de echar la pasta tampoco es un truco de Houdini, es ciencia italiana.
Y ya no hablemos mientras están en un coche. Si conducen ellos y se equivocan, se enfadan tanto que parece que se han quedado impotentes, y les cuesta parar, para preguntar cómo encontrar el camino. Y si van de copilotos manifiestan convulsiones, mientras tú aparcas, regurgitando improperios.
En fin, que tampoco son unos bichos raros. ¿Qué haríamos sin ellos?

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