Chispas, que no es ni tu primera colonia ni tu primera canción (sólo las generaciones que hayan vivido los 80 entenderán esto), me manda un mail diciendo que cree que tiene un problema y es que cada vez que sale de marcha, se emborracha y el día después no es resaca lo que tiene, no, sino que está más caliente que las pulgas de una oveja.
El motivo es bien sencillo... Sales para desfogarte y vuelves a casa sin haberte comido una rosca y al día siguiente tus hormonas te pasan factura. Se trata de eso.
Para ese tipo de situaciones tienes varias soluciones y son:
- Que aunque hayas salido a buscar a tu príncipe y llega una cierta hora en la que no aparece, llévate a la rana, que para desfogarse también vale.
- Llama a telechapero.com.
- Regálate un amigo de látex y que vibre. Ponle el nombre que quieras y que se gane tu cariño.
- Usas tus manos que para eso las tienes y no sólo para llevar anillos, pintarte las uñas o bailar el "Vogue".
- Sigue bebiendo hasta que vuelva la borrachera y te entren ganas de dormir, otra vez, y se te pase.
- Date un baño de agua fría. Esto en verdad no sé para qué sirve, pero todos lo dicen. Y si el pueblo habla, es que funciona.
- Lee la Biblia.
- Piensa en tu madre cuando jugaba contigo de pequeña.
- Canta el "Alabaré al Señor".
- O simplemente sal a la calle y tírate al primero que se te cruce.
Soluciones hay. Ya está en ti si quieres seguir sufriendo en silencio o prefieres darle un poco de juerga a tus hemorroides, hasta que te las dejen como la Ruperta.

Comentarios
Publicar un comentario